En la hostoria de la humanidad los mensajeros han sido fundamentales, eran los encargados de transmitir las noticias cuando no había otro medio, eran también los que podían sufrir las consecuencias de los mensajes que transmitían, hasta tal punto que se acuñó la frase metafórica Matar al mensajero que se refiere al acto de culpar a una persona que trae malas noticias en vez del autor de las mismas, imaginemos por ejemplo, durante una guerra, cuando se enviaba a un emisario desde un campamento enemigo. Un combatiente provocado fácilmente después de haber recibido dichas noticias podía desquitar su ira con más facilidad en el mensajero que en el responsable de las malas noticias.

En este contexto queda claro que el mensajero no es el responsable de lo que transmite, pero si acualizamos el contexto a este siglo en el que las comunicaciones se realizan en su mayoría online los mensajeros dejan de ser heraldos o emisarios, sino que convierten son transportistas encargados de hacernos llegar aquello que deseamos.

Y quizá sea ahora que su labor puede resultar más trivial, cuando son más importantes, cada día se mueven menrcancías por un valor incalculable, mercancías que el cliente espera con ansia y que el proveedor ha preparado (esperamos) com el máximo esmero, mercancías que en muchos casos tienen fijada una fecha de entrega.
Una fecha que en algunos casos ha sido fijada tras pagar una tasa el comprador, y otras ha sido marcada por la palabra del vendedor.

De ahí la importancia de que el mensajero haga su trabajo y lo haga correctamente, está en juego el prestigio del vendedor al haber confiado el cliente en que su pedido iba a ser recibido en el plazo indicado.

Para eso las empresas de mensajería hacen uso de las tecnologías a su alcance, com mayor o menor acierto, y nos proporcionan herramientas para realizar la trazabilidad del producto desde que sale del almacén de nuestro proveedor hasta que llega a nuestras manos.

Todo esto está muy bien, salvo cuando falla.

Y las cosas fallan, sobre todo por el factor humano, y cuando fallan una vez tienden a volver a fallar, creando una experiencia negativa en el usuario que desearía poder elegir la empresa de transporte que contrata su proveedor, porque su experiencia le ha hecho sabedor de que en su localización unas empresas funcionan y otras fallan, y esto sólo lo sabe por su experiencia.

En mi caso la experiencia me dice que no puedo confiar en que un paquete enviado por la empresa SEUR me llegue al día siguiente como me asegura Amazon, se que llegará como pronto a los dos días, al igual que se que desde SEUR me asegurarán que han intentado hacer el reparto y yo no estaba en la oficina, a pesar de haber estado esperando como un ababol2 a que llegara mi paquete, y de contar en mi edificio con un servicio de conserjería que, en caso de haberme tenido que ausentar, habría recepcionado el paquete en mi nombre.

Igual pensáis que somos unos exagerados y que habrá sido una coincidencia, pero la verdad es que nos gusta hablar con números, y diremos que el pasado viernes día 26 de agosto teníamos que haber recibido varios pedidos que se habían hecho con la opción de entrega al día siguiente a través del portal de Amazon España.

De los tres pedidos que teníamos que recepcionar uno lo mandaron por UPS, otro por DHL y otro por SEUR, el primero de ellos lo entregaron antes de las nueve de la mañana, el segundo llegó antes de las 12 del mediodía y el tercero... el tercero hoy lunes, a estas horas, todavía estamos esperando que llegue.

Si fuese un caso aislado podría pensar que se trataba de un error puntual, de mala suerte, de una sucesión de desgraciados acontecimientos que han provocado el retraso en la entrega de mi paquete... pero como nos pasa en 4 de cada 5 paquetes recibidos por SEUR sabemos que se trata de un problema con el mensajero.

Repito el problema es con el mensajero, no com la empresa de mensajería a la que considero responsable subsidiaria por tener a este inepto en plantilla, porque si miramos el tracking que la empresa nos facilita vemos cuando serecogió el paquete, cuando llegó a la ciudad y cuando salió en reparto.

Evidentemente el problema no lo tenemos con la empresa que nos vede el producto, porque a pesar de que Amazon nos dice que debemos recibir el paquete el día siguiente ellos han hecho su trabajo, han despachado el paquete en tiempo y forma para que llegase a tiempo, aunque su proveedor les ha fallado.

No podemos culpar a un gigante como Amazon de trabajar con un proveedor como Seur, seguro que en el resto de zonas de reparto su trabajo es excepcional, al ser una empresa tab sumamente grande imagino que trabajarán con todos los operadores de transporte nacionales, pero si eres una pequeña empresa que pretende hacer envíos por mensajería de bienes o productos, vamos si tienes un e-commerce o una tienda virtual es vital que elijas tu proveedor de transportes con sumo cuidado, porque corres el riesgo de que te haga quedar mal y pierdas el cliente y la reputación

En fin, os dejo con esta reflexión mientras sigo esperando que llegue mi paquete...

Saludos @idar


Anotaciones:

1  Post image by Samuel Zeller
    Imagen del post por Samuel Zeller

2  Ababol: Del ár. hisp. ḥappapáwr[a], y este del lat. papāver, con infl. del ár. ḥabb 'semillas'.

  1. m. Esp. orient. amapola.
  2. m. Ar. y Nav. Persona distraída, simple, abobada.
  3. m. Ar. coloquial Tonto.